"El cansancio frente a las manifestaciones virtuales favorece al teatro, que vive un momento muy dulce". Así explica la nueva edad dorada del teatro César Oliva, catedrático de Historia del Teatro, gestor cultural y director de escena, homenajeado en la presente edición del Festival de Teatro Clásico de Almagro por toda su trayectoria. "Lo virtual se acaba en lo virtual, en el ordenador o el teléfono móvil. Por el contrario, cuando asistes a una función con unos buenos actores y un magnífico texto estás ante algo inigualable, una experiencia que deja huella. Hay que subrayar también para explicar el auge teatral que la formación de los actores y de los técnicos ha mejorado de un modo sustancial en España".
Autor de libros básicos sobre la historia del teatro y ex director del Festival de Almagro, Oliva apunta a la educación primaria y secundaria como la clave de la afición teatral. "Hemos avanzado, pero seguimos envidiando a Inglaterra, Francia o Alemania, donde la escena ocupa una buena parte de las clases de literatura en los institutos". "Muchos escolares españoles de hoy", añade, "son incapaces de recitar una poesía o ignoran quiénes fueron Lope de Vega o Calderón de la Barca. Y los clásicos sólo pueden popularizarse desde las aulas".
"Almagro es un símbolo del teatro clásico y ese papel le ha permitido revitalizar nuestra inmensa riqueza teatral del Siglo de Oro", señala César Oliva, quien, por otro lado, alerta de los inconvenientes del crecimiento del Festival: "Conviene que se mantenga como una joya pequeña, como un festival a escala humana sin por ello derivar en elitista".